Dime qué hice mal,
dime cuándo dejé de hacerlo.
Tan sólo era mi reflejo,
qué pasó con eso.
¿Qué pasó conmigo?
¿Cómo decirte con palabras lo que siento?
¿Cómo decirte que un te adoro dice poco,
que un te amo se queda corto?
¿Cómo decirte que no sé cómo explicarte que eres todo?
Cómo decirte que no hay palabras para decir TE AMO
No fue una semana de convivir
ni fue una hora de platicar,
fue una vida de conocerte
fue saber quién eras
quién fuiste y quién querías ser.
No fue una noche en vela
ni tampoco un cigarro fumado,
fue perderme en tus ojos
y desaparecer cual humo
en la oscuridad de la noche.
No fue un querer quererte
ni un querer que me quisieras,
fue encontrarnos sin buscarnos
y querer pertenecer uno al otro
aquí o en la sierra.
No fueron sólo besos y caricias
ni tampoco simples te quieros,
fueron miles de sentimientos
fueron nuestras almas
yendo y viniendo.
No sé qué es
mucho menos sé qué será,
imaginar está de sobra
planear de nada sirve;
Hoy, te invito a disfrutar [vivir].
Dos mujeres, dos corazones
que laten al ritmo de mi pensar,
dos mujeres, cuatro ojos
que me miran con pesar;
esperan que me mueva,
que grite con un susurro
lo que siento por ellas,
esperan que lo diga y punto.
No más incertidumbres,
no más dudas ni inseguridades,
aquí hace falta una decisión:
sincera, honesta, sin banalidades.
Aquí hace falta idea
hace falta seguridad en mí
y en lo que quiero,
sin temor sin pensar en el fin.
Aquí haces falta tú,
no yo, yo no tengo palabra
que cuente en esta cuestión,
eres tú; yo escucho, tú habla.
Yo siento tantas cosas,
entre ellas tu lugar vacio
a mi lado, necesitas llenarlo
y tomar junto a mí tu sitio.
